May 1, 2009
The Bishop's Forum
Mater Dei
by Bishop Gerald A. Gettelfinger
Mayo ya está aquí. Es el mes de María, la Madre de Dios. Es la patrona de nuestra diócesis bajo ese título: “Mater Dei.” Qué orgullosos y honrados nos debemos sentir que se haya seleccionado a nuestra Santísima Madre como nuestra patrona.
Nuestro escudo de armas diocesano incorpora la “luna creciente,” la cual es un símbolo atribuido a nuestra Santísima Madre, brillando sobre la “ciudad amurallada,” un símbolo de la ciudad de Evansville. Es una patrona extraordinaria. El Obispo Henry Grimmelsman, nuestro primer obispo, nombró la escuela secundaria Mater Dei en su honor. Las Hijas de la Caridad nombraron su Provincialato Mater Dei. ¡Sin dudas María es nuestra madre!
¿Cuáles son las tradiciones de su familia para honrar a nuestra Santísima Madre y pedirle su intercesión?
En nuestra familia de granjeros, había varias. Los meses de mayo y de octubre estaban dedicados a nuestra Santísima Madre. A continuación nombraré nuestras devociones familiares como ejemplos que su familia pudiera desear incorporar si es que ya no lo hace:
- El rezo diario del rosario en familia conducido de manera rotativa por los padres y los hermanos durante los meses de mayo y de octubre con las Letanías de la Santísima Virgen. (Generalmente de rodillas.)
- Después de cada decena del rosario se incluía la “Oración de Fátima.” (“Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados . . .”)
- La recitación diaria del “Acordaos.”
- La fiel participación mensual en el sacramento de la reconciliación y la asistencia a la misa el primer sábado de cada mes.
Era mi alegría como seminarista en St. Meinrad ser miembro de la Cofradía de la Santísima Virgen María celebrada cada año en la Fiesta de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre.
Nuestra Santísima Madre María es la patrona de los Estados Unidos bajo título de La Inmaculada Concepción.
Nuestra Santísima Madre es la Patrona de las Américas bajo el titulo de Nuestra Señora de Guadalupe.
En la vida familiar de hoy en día hay tantas y variadas exigencias y a diferentes horas impuestas desde fuera del hogar para los padres y los hijos que se hace más difícil encontrar el momento para que las familias se reúnan a orar juntos.
El Padre Peyton quien promovió tan persistentemente el Rosario en familia bien lo dijo: “Familia que reza unida permanece unida.”
Como su obispo, le pido a los padres que se esfuercen por buscar un momento, distinto al de asistir a la misa semanal de los domingos, para que la familia ore junta. Personalmente puedo atestiguar que su devoción familiar a nuestra Santísima Madre nunca le fallará ni a su familia ni a cada uno de sus miembros.
Hay momentos en los que solamente nuestra Santísima Madre puede proporcionar consuelo y apoyo familiar. ¡Personalmente le estoy más que agradecido a mis padres por esa valiosa lección! ¡Que sus hijos puedan decir lo mismo en sus años de adulto!
La próxima semana: 175º Aniversario de la Archidiócesis de Indianápolis nee como la Diócesis de Vincennes
— Translated by Pilar Tirado