May 8, 2009
The Bishop's Forum
Mes de las madres
by Bishop Gerald A. Gettelfinger
La celebración del mes de mayo está marcada por los colores brillantes y llenos de esperanza de los árboles redbud (árbol del amor) y de los dogwood precedidos por las flores de Pascua.
¡Mayo es también el mes de muchos momentos significativos en la vida de familias, de hecho de la vida de la iglesia!
El Día de las Madres es un día muy especial. Recordamos el amor reconfortante de nuestras madres. Además de nuestras diarias expresiones de amor de y para nuestras madres, las honramos en este día de una manera pública. Recuerden, ellas nos permitieron vivir y nos trajeron hasta el nacimiento. Nos alimentaron, nos pusieron los pañales, cuidaron de nuestras necesidades y nos enseñaron el amor de Jesús con el amor que nos dispensaron a cada uno de nosotros. ¡Nunca podremos agradecerles lo suficiente!! Nuestras madres fueron la primera cara de Jesús para nosotros. ¡La del amor!
El mes de mayo es también la época en la que los niños hacen su Primera Comunión con Jesús. Su inocencia y su fe transparente traen una alegría especial a las madres y a los padres. Sus sonrientes semblantes nos irradian un signo de esperanza. ¡Compartamos su alegría!
Las escuelas también se llaman Alma Mater, madre reconfortante. Se convierten en una “madre” fuera de los límites del hogar. La gente joven se gradúa de sus respectivas escuelas en este tiempo. Están encantados de salir de la escuela, pero también reconocen que su escuela les ha servido como una madre que los ha criado. Forman lazos de lealtad para “ella” y están orgullosos de ella.
Ha sido mi costumbre durante este mes el reunirme con cada una de las clases de último año en nuestras cuatro escuelas secundarias: Mater Dei, Memorial Reitz, Vincennes Rivet y Washington Catholic. Sus escuelas son su alma mater reconocida en la graduación.
Cada clase tiene una hora para hacer a su obispo cualquier pregunta que pase por sus mentes, como individuos o como clase. Escogí estos momentos, no como oportunidades para que yo “predique,” sino para enseñar con mí presencia respondiendo sus preguntas. Espero que ellos disfruten de este intercambio tanto como yo lo hago. Siempre me siento animado al experimentar la fe genuina con la que enfrentan los desafíos de la vida diaria. Siempre salgo con la certidumbre de que nuestras escuelas secundarias católicas son sin duda “madres que crían y cuidan” de nuestra juventud.
En la Iglesia, el mes mayo también marca la especial alegría de las madres que esperan la ordenación al santo sacerdocio de sus hijos. Este año, el diácono Ryan Hilderbrand será ordenado sacerdote el sábado 6 de junio. Su madre Terri y su padre, el Diácono Dennis, estarán radiantes de alegría como también lo estará la diócesis de Evansville entera.
¡El mes de mayo es un mes de alegrías! ¡Y más que apropiadamente es también el mes de María, Nuestra Santísima Madre!
— Translated by Pilar Tirado