June 12, 2009

The Bishop's Forum

¡Los Sacerdotes son para Iglesia!

Bishop Gerald A. Gettelfingerby Bishop Gerald A. Gettelfinger 

¡Felicitaciones Padre Ryan!

El Padre Ryan Hilderbrand es un hombre sencillo. Es un hijo de sus padres. Su fe ha sido consolidada por ellos y más allá de ellos por su educación católica tanto en la escuela como fuera de ella. Es hijo de una familia llena de fe y de una comunidad parroquial llena de fe en Washington, Indiana. Ahora él es un sacerdote católico.

El Rito de Ordenación dejo en claro para el Padre Ryan que él no fue ordenado sólo para él o para su familia. ¡Él fue ordenado como sacerdote para la Iglesia! Él, como cualesquier pareja casada, ha dejado el hogar y la parroquia de nacimiento.

El Rito de Ordenación elevó a este hombre sencillo, Ryan, para que fuese “más” para otros. Esos otros son todos los feligreses miembros y los que no lo son. Exige del Padre Ryan, y de todos los sacerdotes, una abnegación que puede que nunca la hubiesen conocido antes de la ordenación. Su compromiso a la abnegación es algo fuera de lo usual. “¿Quién podría ser tan tonto como para comprometer totalmente su vida al servicio de otros?”

No hay nada que traiga más esto a la mente de un candidato al diaconado, a un sacerdote o al obispo, como ése momento abrumador en que se yace con la cara contra el piso mientras que la Iglesia reza la Letanía de los Santos.

El Padre Ryan justo acaba de experimentar ese momento el sábado pasado en la Catedral. Él es ahora un sacerdote para la Iglesia y específicamente emplazado en la Diócesis de Evansville. Antes de su ordenación al Diaconado y al Sacerdocio, él hizo un voto de obediencia al obispo y a sus sucesores. Él es un Sacerdote para la Iglesia.

A veces se pierde un elemento del voto de obediencia del Padre Ryan: la promesa “a mí y a mis sucesores.” Éste se hace más evidente y es un acto de fe y de confianza porque mi investidura como Obispo Diocesano de la Diócesis de Evansville está llegando a su final. El Padre Ryan me conoce. Ningunos de nosotros sabe quién podrá ser mi sucesor.

De acuerdo con la Ley de la Iglesia es obligatorio que a la edad de 75 años debo enviar mi carta de renuncia como obispo de la diócesis. Por supuesto, así como el padre Ryan ha prometido obediencia a mí y a mis sucesores, yo he prometido obediencia al Santo Padre y a sus sucesores. El Santo Padre decidirá cuando me retiraré.

El Padre Ryan ha hecho ese mismo compromiso incondicional. ¡Y qué compromiso de abnegación!

¡El Padre Ryan es un sacerdote para la Iglesia! ¡Felicitaciones!

— Translated by Pilar Tirado

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