December 4, 2009
The Bishop's Forum
Los otros sacramentos y la familia
by Bishop Gerald A. Gettelfinger
El Sacramento de la Confirmación: ¡Una promesa Cumplida!
Nota: La siguiente es otra columna de una serie sobre “Los otros Sacramentos y la Familia.” Esta columna es la tercera y última columna sobre la Confirmación.
Este es mi último esfuerzo por tratar el tema del Sacramento de la Confirmación y de su importancia crítica en la vida de la Iglesia y en cómo la familia debe participar en su celebración. Claramente puede verse mi pasión acerca de este sacramento.
Antes de cada celebración del sacramento de la confirmación, me reúno con los candidatos y sus padrinos. En preparación, leo las cartas que me envían los candidatos. Adapto mi homilía a las lecturas del día o a las seleccionadas por los catequistas de la parroquia.
Mis siguientes comentarios se dirigen a audiencias específicas.
Padres, ustedes son los primeros maestros en la fe de sus hijos. Les enseñan con la palabra, pero más importante, con el buen ejemplo y los estímulos positivos. En este momento el presionar a sus hijos no es útil si no les ha transmitido ya la importancia de su fe por su propia vida y por la fidelidad a participar en el culto de los domingos y en los demás sacramentos.
Candidatos, valoro sus cartas y las leo todas ellas. Me he dado cuenta de que tienden a regurgitar “respuestas memorizadas“ a las direcciones dadas por catequistas. Por favor, escriban lo que está en sus corazones acerca de la Confirmación; me diría mucho más sobre lo que entienden del Sacramento de la Confirmación y de su importancia en la vida de ustedes. Soy su hermano que ya ha caminado sus caminos. No hay nada de lo que escriban que pueda ser una sorpresa para mí. Siempre afirmo su honestidad y sinceridad. Intencionalmente nunca les avergonzaré.
Padrinos, su rol es fundamental. ¡No es meramente cosmético! Si se le pide que sean padrinos, deben reflexionar sobre las responsabilidades que asumen con su “sí.”
¿Están ustedes personalmente viviendo una vida ejemplar en la fe? ¿Dan, por ejemplo, el elemento crítico de la participación mínima en la comunidad católica por su asistencia a la liturgia semanal?
¿Están dispuestos a caminar con él o ella a lo largo de toda su vida? Por ejemplo, ¿Están ustedes disponibles, como personas fuera de la familia inmediata, y entablar un debate sobre cualquier problema que ellos pudieran enfrentar, especialmente si se trata de su propia familia? ¿En resumen, estarían presentes para cada uno de ellos en sus necesidades personales y privadas? ¿Están dispuestos a aceptar esa carga?
Catequistas, esta nota está dirigido muy específicamente a ustedes. Por favor, animen a sus candidatos a plantear preguntas inquietantes, colectiva y personalmente, tanto para ellos como para ustedes también. ¡No los programen con respuestas memorizadas que creen que el obispo podría preguntar! Que no es útil para ellos y dificulta su apertura a la recepción de los dones del Espíritu Santo. Confíen en ellos. Anímelos a confiar en el obispo también.
Feligreses, me dirijo a ustedes con una pregunta contundente: ¿Evitarían cualquier misa parroquial que incluya confirmaciones? Si es así, ¿qué dice esto acerca de ustedes y de su comprensión de los sacramentos cuando viven fuera de la vida de la Iglesia a la que han prometido personalmente fidelidad en su propia confirmación? Personalmente, ¿hacen un esfuerzo, para afirmar los recién confirmados más allá de los aplausos en su confirmación? Esto está dirigido especialmente a los no presentes para ese especial momento.
Para cerrar, es mi gran alegría el poder celebrar el sacramento de la confirmación en las liturgias regulares de la parroquia. El sacramento de la confirmación no es simplemente un momento sacramental para los candidatos y sus familias, ¡lo es también para la Familia de la Iglesia!
¡Por otra parte, lamento que la mayoría de ustedes no estén ahí! Me preocupación es que, con las pruebas de lo que he experimentado, “a ustedes no les interesa.” ¿Cómo podríamos cambiar esa interpretación?
A los que he tenido la alegría de administrar el sacramento de la confirmación, ¡me regocijo con ustedes cuando diariamente los recuerdo en mis oraciones!
La próxima semana trataré sobre la Reforma sobre el Seguro de Salud seguido por el Sacramento de la Reconciliación.
— Translated by Pilar Tirado