February 5, 2010

The Bishop's Forum

Celebraciûn de las Escuelas Catûlicas: Una reflexiûn sobre los Retos del Pasado y del Presente

Bishop Gerald A. Gettelfingerby Bishop Gerald A. Gettelfinger 

Una Breve Reflexiûn

Santa Elizabeth Ann Seton, madre de siete hijos, es reconocida como la fundadora de la Educaciûn Catûlica en los Estados Unidos. Ella se dio cuenta que habÌa poco lugar para los catûlicos en el Sistema Protestante de Escuelas Publicas. Insistiû en que a sus hijos se les diese la oportunidad de aprender la fe catûlica en la escuela. A la escuela en su casa venÌan nióos de otras familias cuyos padres tenÌan la misma convicciûn que ella.

Es de notar que las Escuelas Catûlicas en los Estados Unidos comenzaron por los laicos, no por el clero!

En 1884, en el tercer Concilio de Baltimore, los obispos de los Estados Unidos dispusieron que junto a cada Iglesia Catûlica debiera haber una escuela catûlica. Los obispos reconocieron que en la cultura protestante y en la operante discriminaciûn — de hecho persecuciûn — los nióos catûlicos necesitaban un lugar seguro para aprender de su fe.

Sorprendentemente, debido a la convicciûn de los padres, la afluencia de hombres y mujeres religiosos y la insistencia de los obispos, un increÌble 70 por ciento de parroquias catûlicas en los Estados Unidos tenÌan una escuela catûlica junto a ellas. Incluso a finales de la década de 1950 la mayoría de las diûcesis tenÌan una regla que, so pena de excomuniûn, los padres catûlicos estaban en la obligaciûn de inscribir a sus hijos en las escuelas catûlicas si es que hubiese una dentro de una distancia razonable.

[La nica razûn por la que este mandato se levantû a principios de los aóos 1960 fue simplemente por el hecho de que las escuelas catûlicas no podÌan manejar el n˙mero de estudiantes].

Para las familias que no tenÌan acceso a una escuela catûlica, la Conferencia Catûlica Nacional de Bienestar (precursora de la Conferencia Norte Americana de Obispos Catûlicos) creû la Confraternidad de la Doctrina Cristiana. En resumen, los obispos siguieron insistiendo en que la educaciûn religiosa debÌa estar disponible para los nióos en las escuelas publicas. Se llamaba CCD, ahora nos referimos a ella como Educaciûn Religiosa.

DesafÌo persistente para los padres

En el rito del bautismo de nióos, se les recuerda a los padres que ellos son los primeros maestros de sus hijos.

Claramente, Saint Elizabeth Seton es su patrona. Ella tomû muy en serio su responsabilidad. DesafÌo a todos los padres de hoy, 2010, a que hagan lo mismo.

Independientemente de la Època, mientras sus hijos sean menores de edad, los padres an tienen la responsabilidad primordial de transmitirles la fe. Aproximadamente, desde el nacimiento hasta terminar la escuela secundaria. Es una gran responsabilidad, sobre todo si los padres est n mal preparados para transmitir la fe con precisiûn sin entrar en un tipo de fundamentalismo cristiano. La ignorancia de la fe no excusa a los padres de su primaria responsabilidad!

DesafÌo para la iglesia

Es responsabilidad de la comunidad catûlica el ayudar a los padres a cumplir su responsabilidad como los primeros maestros de sus hijos en la fe. Es la obligaciûn bautismal de los miembros de la Iglesia pasar las enseóanzas de Jesus. Por tanto, es misiûn de cada parroquia el ayudar a los padres a hacerlo. Esto significa que todos los feligreses deben soportar la carga, no sûlo aquellos que tienen hijos.

Donde sea posible que exista una escuela catûlica, todos los feligreses óutilicen o no la escuela catûlica, est n llamados a ayudarla. Esto no es una opciûn; es el precio de pertenecer a la parroquia o parroquias. Debe ser una cuestiûn de convicciûn, no de conveniencia.

Recientemente, la disminuciûn en la inscripciûn en las escuelas catûlicas, da a nuestra diûcesis el desafÌo de ver cûmo podemos ofrecer Educaciûn Catûlica y Formaciûn Religiosa Catûlica a nuestros jûvenes. Parece quedar claro que las “escuelas parroquiales” como las hemos conocido, por necesidad pueden ser transformadas en “Escuelas Catûlicas regionales.” Esto no es un concepto nuevo para nosotros pues ya tenemos escuelas secundarias catûlicas regionales y unas pocas escuelas elementales catûlicas regionales.

Es seguro que este tema se plantear en nuestro proceso de planificaciûn estratégica. Como el jefe de los maestro de la diûcesis, me veo obligado a velar por que abordemos esta fundamental cuestiûn.

Mientras tanto, alegrémonos por la presencia de las escuelas catûlicas de hoy y de su fructÌfera historia. Oremos también por la permanente intercesiûn de Santa Elizabeth Seton y su director espiritual, el obispo Simûn Bruté, nuestro primer obispo!

En las prûximas semanas se prestar· atenciûn al Proceso de Planificaciûn Estratégica.

— Translated by Pilar Tirado

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