April 2, 2010

The Bishop's Forum

Pascua de Resurrección 2010

Bishop Gerald A. Gettelfingerby Bishop Gerald A. Gettelfinger 

Queridas Hermanas y Hermanos en Cristo,

Ofreciendo sus oraciones y sacrificios en nuestro nombre han respondido muy generosamente al “Año de los sacerdotes”. ¡En mi nombre y en nombre de nuestros sacerdotes, les doy las gracias! Necesitamos su apoyo y sus diarias oraciones, especialmente en los momentos difíciles.

Nosotros los sacerdotes somos personas como ustedes. Nos necesitamos los unos a los otros. ¡Cuando ustedes sufren, nosotros también sufrimos! ¡Cuando ustedes se regocijan, nosotros también nos regocijamos! ¡Cuando ustedes enfrentan retos difíciles, nosotros también los enfrentamos! Cuando fallamos, necesitamos que ustedes nos lo digan cara a cara. Queremos ser responsables como Pedro lo fue ante Jesús cuando lo reto una y otra vez.

El martes pasado tuve el privilegio, una vez más, mi 21ª vez, de presidir la Misa Crismal donde nuestros sacerdotes reiteraron su compromiso de llevar a cabo la misión de Jesús en nuestro tiempo y lugar por razón de su ordenación al servicio. ¡Yo también lo hice! ¡No sólo por razón de mi cargo, es mi alegría!

No lo olvidemos, en la diócesis hay un gran número de nuestros sacerdotes que trabajan más allá de la edad del retiro voluntario a los 65 años. ¡Estos generosos sacerdotes continúan llevando la carga de la administración de la parroquia mientras que siguen fielmente con su ministerio a nuestra gente! También hay un número considerable de sacerdotes que se han retirado de la administración pero continúan sirviendo generosa y fielmente administrando los sacramentos sin la carga de la administración. Estoy muy agradecido y muy orgulloso de todos ellos. Sin el don de su servicio, muchos de los fieles de nuestra diócesis se verían en la necesidad de buscar una parroquia en los alrededores para recibir los sacramentos.

También hay otro número considerable de sacerdotes a quienes no debemos olvidar. Al menguar sus energías y sus vidas, necesitan saber que no los hemos olvidado. Me atrevo a recordarlos por nombre y en orden de edad:

Padre Clems Hut, edad 99, reside en Mesa, Arizona donde, aunque en una silla de ruedas, continúa sirviendo a los residentes en su casa de retiro.

Padre Jim Rogers, edad 96, ahora reside en el Centro de Salud de la Ermita de las Hermanas Benedictinas en Beech Grove, Indiana.

Padre Adolfo Egloff, 95, reside en su casa familiar de Vincennes.

Monseñor Clinton Hirsch, de 92 años edad, ahora reside en el Holiday Nursing Center.

Padre Robert Deig, 85 años, ahora reside y trabaja en la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, en Evansville.

Padre Eugene Heerdink, edad 84, reside en Jasper siendo nuestro sacerdote de mayor edad que habla español, ofreciendo diariamente los sacramentos a los miembros de habla española de nuestra comunidad.

Padre Robert Wannemuehler, 85 años, reside en su propia casa, pero sigue su ministerio como capellán en el hospital Deaconness en Evansville.

Padre Sylvester Loerhlein, de 82 años de edad, ahora reside en el Hogar Providence en Jasper.

Padre August Busch, edad 80, ahora reside en su propia casa mientras continua sirviendo como capellán de las Clarisas y en muchas otras formas.

Padre John Lefler, de 79 años de edad, ahora reside en un centro de retiro en Boonville.

Padre Donald Spaulding, edad 80, ahora reside en su propia casa en Cannelburg, Indiana.

Padre Donald Dilger, edad 79, ahora reside en su propia casa pero sigue dando conferencias sobre las Escrituras y escribe para el Message.

Padre James Endress, edad 76, quien reside en Evansville en su propio apartamento, pero continúa de la manera más generosa respondiendo a cualquier necesidad sacramental en nuestra diócesis, incluyendo los sacramentos en español. (¡Hace todo esto desde su silla de ruedas!)

Padre Donald Ackerman, (mi compañero de clase) a los 75 años reside en Jasper y continúa sirviendo los fines de semana y los días de fiesta.

Padre Kenneth Graehler, 73 años de edad, reside en Washington. Continúa ayudando en la celebración de los sacramentos en la diócesis.

Padre Leo Kiesel, de 73 años, reside en Loogootee. Continúa siendo más que generoso suministrando la liturgia y los sacramentos en el Decanato de Washington.

Monseñor Charles Koch, 73 años, reside en Indianápolis y sigue sirviendo allí.

Padre Bernard Lutz, edad 73, reside en su casa familiar en Snake Run y continúa sirviendo a nivel diocesano, como el director del Ministerio para los sacerdotes.

Padre William Wargel, 71, reside en Chigger Ridge en el condado de Dubois, mientras sirve generosamente a las parroquias en necesidad. (Él también nos ofrece grandes ideas a nosotros los sacerdotes proporcionándonos introducciones en las Liturgias Estacionales).

Padre Earl Rohleder, edad 73, reside en su casa de Santa Fe y continúa sirviendo a la parroquia de allí. Es también un artista de “desechos de metal.”

Padre Raymond Kuper, edad 72, reside en su propio apartamento en Evansville y es el Ministro Sacramental de la parroquia St. Theresa en Evansville.

Padre Theodore Tempel, edad 73, omni-presente en todas las necesidades ministeriales mientras sirve como capellán del Hogar San Juan de las Hermanitas de los Pobres en Evansville.

Padre Ralph Schipp, 72 años, vive en Santa Claus y sigue estando disponible para servir los fines de semana.

Padre Joseph Kane, edad 69, ahora reside en su casa familiar en Saint Louis, Missouri. Ha sido muy generoso en regresar a nuestra diócesis cuando lo necesitamos.

Padre Bill Dietsch, 67 años de edad, vive en Fort Branch y sigue estando disponible para ayudar en las parroquias de la diócesis.

Ustedes los conocen a todos ellos. En su tiempo ellos sirvieron bien a la gente de la diócesis y en nuestro tiempo continúan sirviéndole.

Hay otro sacerdote a quien no debo olvidar. Él es mi hermano sacerdote de la Arquidiócesis de Indianápolis. Aunque es un hijo de Haubstadt, se convirtió en sacerdote de la Arquidiócesis de Indianápolis cuando en 1944 se cambió los límites de la diócesis.

El Padre Hilary Meny, de 95 años de edad, reside con su familia en Haubstadt. Es un muy querido amigo y hermano sacerdotal de la Arquidiócesis de Indianápolis. Me siento orgullosísimo de seguir su ejemplo de generoso servicio como un sacerdote hermano. ¡Me alegra sobremanera la celebración de su septuagésimo aniversario de sacerdocio!

Hermanos y hermanas, ¡no tiene idea de lo importante que son sus oraciones para nosotros! Sus oraciones verbales y silenciosas nos dan confianza en nuestro Ministerio. Nos ayudan a mantener nuestro compromiso sacerdotal. ¡Gracias!

El sagrado Triduo Pascual del Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Pascua nos proporcionan momentos fuertes para todos nosotros. ¡Son signos de ESPERANZA!

¡Qué el siervo de Dios Simón Bruté y Santa Teodora Guerín nos inspiren para que seamos fieles al Evangelio!

¡Qué tengan una Pascua llena de bendiciones y alegría!

Fielmente suyos en Cristo,

+Obispo Geraldo

 

— Translated by Pilar Tirado

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